¡Hey!
- ¡Hey! - te preguntaba en un momento... en un instante que pude voltear la cabeza para ventanas diferentes a las ventanas del trabajo. Y ví tu foto y sentí tristeza. Y me surgieron muchas palabras embargables para la situación en la que me encontraba. Y de extrañar paseos y experiencias.. sólo se vuelve recurrente un dolor en el costado derecho. Me recuerdo a mí mismo mirandome en el espejo y viendo una línea verde paralela a mis costillas. Me recuerdo contigo en la cama blanca riendo y jugando cualquier cantidad de versiones de juegos que involucraban voces imitadas y caras y rostros y gestos... Y vuelvo a sentir tristeza y miedo y sófoco y soledad... Porque elijo una opción diferente a la que fluye en mi cerebro... elijo y pienso la elección mascullandola y apretandola en los puños pero me recorre las líneas de la mano y se escapa y me deja vacío de pensamiento y me lleno de dolor.
Aprieto el puño en un solo golpe y golpeo el pecho y el dolor recorre la línea verde de mi costilla y me golpea el corazón y me quedo mudo... mirando la pantalla sin saber que decir. No hay letras en los dedos. todas flotan en la espalda de mi frente y se estrellan en los ojos tratando de salir, de materializarse, sólo veo locura ante mí y tu nombre y me muerdo la lengua cuando trato de recordar el amor.
- No tengo nada que decirte - asumo. Con seguridad. Con tranquilidad... pero se desvanece y no alcanzo a escribirlo... sólo a respirarlo y se va. Y me quedo mirando la pantalla y busco una canción y la canción se vuelve melancolía y recuerdo y trsiteza y vuelve y fluye por mi garganta un sentimiento denso y pesado. No se digiere, se aprieta a mi lengua y se vuelve tacto y toma forma y trata de salir por mi nunca con fuerza, empujando y me muero. No tengo nada que decirte.
Aprieto el puño en un solo golpe y golpeo el pecho y el dolor recorre la línea verde de mi costilla y me golpea el corazón y me quedo mudo... mirando la pantalla sin saber que decir. No hay letras en los dedos. todas flotan en la espalda de mi frente y se estrellan en los ojos tratando de salir, de materializarse, sólo veo locura ante mí y tu nombre y me muerdo la lengua cuando trato de recordar el amor.
- No tengo nada que decirte - asumo. Con seguridad. Con tranquilidad... pero se desvanece y no alcanzo a escribirlo... sólo a respirarlo y se va. Y me quedo mirando la pantalla y busco una canción y la canción se vuelve melancolía y recuerdo y trsiteza y vuelve y fluye por mi garganta un sentimiento denso y pesado. No se digiere, se aprieta a mi lengua y se vuelve tacto y toma forma y trata de salir por mi nunca con fuerza, empujando y me muero. No tengo nada que decirte.



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