Sin redacción


Soy Norman. Un personaje de ficción que le gusta la crema de leche sobre tostadas de pan integral quemado al desayuno acompañadas de un vaso enorme de Milo frío con hielo, casi frappe. Llevo un par de años tratando de escapar de mi matrimonio, pues me casé porque pensaba que iba a ser feliz, a tener un hijo, un hogar y un perro. A tener un verano en la playa tomándole fotos a mi esposa en su tumbona bajo una sombrilla de colores... mentiras, una sombrilla blanca y roja que le proyectaba sombras de colores en el rostro bronceado... mentiras... ella es blanca como un queso campesino, usa gafas oscuras y redondas y le cubren sus cejas, unas diminutas líneas que parecen trazadas con la punta de una aguja.

Tengo 33 y vivo en la calle Silvestre en un décimo piso de las "Torres del Parque". Nuestro hogar tiene vista sobre el parque "Comuneros" que se llama así en honor a una de las revoluciones ficticias que se vivieron en este país en algun momento de la historia. Fue muy dificil conseguir un espacio en este lugar. Lucrecia siempre le gustó la zona centríca al lado de los museos. Le gustaba tener la cultura al alcance de la mano para llevar a nuestro chico en un coche por el parque y luego a las exposiciones rancias atemporales del Museo, que es una carcel que parece un castillo, y que no tiene nada de Museo. Casualmente conoció a una chica que vivía en dicho edifico y que trabajaba en el museo como becaría de Artes en la dirección de recreación y programación cultural del Museo. Un día su vecino Kin, un japonés diminuto, se lanzó de la ventana con un traje de cartón y quedó destortillado en el centro del parque (al parecer tomó mucho impulso para llegar hasta allí). Al otro día la llamó a informarle que - ¡El 1004 está desocupado Lucre! - gritandole por la línea llena de emoción sin nada de luto o respeto por el nipón recien fallecido.

Antes viviamos en una casa con patio, tenía un arbol central donde amarrabamos la ropa a secar desde una puntilla que se encontraba incrustada en la ventana desde tiempos neocoloniales. Una puntilla gigante como las que le clavaron a Jesus Cristo, Nuestro Señor para poder colgarlo y torturarlo antes de su muerte durante la Semana Mayor. No, no soy cristiano ni católico. Tuve familia cristiana y católica y amigos testigos de Jehova y judíos y fui una temporada Adventista. Pero no, dejé de creer en el "Altísimo" porque nunca recibí una oportuna respuesta sobre qué les había pasado a los dinosaurios. Aquellos seres magníficos que recorrian nuestro pequeño planeta en tiempos antiguos habían desaparecido gracias a un envidioso asteoriode que había decidido quitarlos del camino. Tenía 12 años cuando abri la puerta a una de las testigos de Jehova que pululaban en los noventa por todos los vecindarios.

- Hola querido... ¿estás solo? - me preguntó
Yo le pregunté - No, estoy con Arturo, mi loro ¿Por qué? - 
- ¿Te gustaría conocer un poco sobre la palabra del Señor y saber cómo lograr la vida eterna en el paraiso terrenal sobre todas las cosas? - me preguntó sin responder mi pregunta.
 (Una oferta tentadora... pensé en mis heroes favortios y en todo lo que veían los vampiros gracia su virtud de la inmortalidad... pero era una mentira... un embauque, un disfráz para que las dejara pasar).

Despues de medía hora de charla, donde les serví jugo de lulo y galletas con mermelada de piña y manjarblanco con queso. Mi mamá siempre me enseñó a ser amable y a tratar a todos por igual y a ofrecer ayuda al que la necesitaba. Las señoras se veían con sed y acaloradas así que les ofrecí sentiarse y entrar. Como toda buena acción se ve recompensada, recibí un libro amarillo llamado "Mis Historias de la Biblia", un recumén para niños que no habían leído las sagradas escrituras y les contaban estas historias sin tantos nombres y versículos.

Las señoras volvieron cada tres días  a continuar con el estudio de la Biblia aprovechando que mis papás no estaban, hasta que después de varias visitas decidí lanzar la pregunta mayor:

Yo pregunte: - ¿Qué les pasó a los dinosaurios? ¿Por qué no aparecen en la Bilbia? 

Ella se quedó un poco asustadas, como en pause, como si estuviera teniendo problemas con la señal de celular en su cabeza y no recibía completa la información. - El diluvio querido... en el diluvio desaparecieron todos esos "gigantes", en la Biblia lo dice.

Yo cerré la puerta y verifiqué esta información para comprobar que era cierto. Y decía entonces:  

"...fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra, y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca". 

Supuse entonces que aquellos "reptiles" serían mis amigos los dinosaurios, quiénes tanta angustia me habían generado en el corazón. Así que cerré el libro y decidí no volver a buscar ni a abrirles la puerta a los testigos de Jehova. Después aparecieron más libros de texto y una colección de revistas sobre dinosaurios que traían un dinosaurio de plástico armable que brillaba en la oscuridad de mi cuarto y que me sacó del oscurantismo "del Señor".

Bueno, Lucrecía no dio tiempo de espera para mudarnos. Decidió hacerlo lo más pronto posible y tuvimos que plantearnos a dejar en adopción a nuestro perro con el que llevabamos 5 años de compañía. Lucrecía no dio tiempo a resolver un plan con el perro y decidió que debiamos sacrificarlo lo más pronto posible. Así fue como Chaux murió. Y así murió mi amor con ella. Al abrir la puerta del decimo piso del 1004 de Torres del Parque mi amor se armó de valor y se arrojó por el mismo camino que había tomado Kin solo algunos días atrás. Con todo el impulso que tomó, rompió el cristal y se precipitó contra el adoquín rojo y gris que había al lado de la fuente seca, mientras los pinos rotos, altos y bajos, le rosaban las alas y las puntas de los dedos. 

 Y allí murió. Ahora tengo una amante. No me gustan los perros. Me gustan los gatos. No quiero niños ni bebés ni esposas ni matrimonios ni apartamentos en el décimo piso de Torres del Parque. Ya no quiero a Lucrecía. Yo solo quiero escaparme de aquí.

 








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